El desafío de cambiar de trabajo (con la que está cayendo).

La decisión de cambiar de trabajo es, de por sí, complicada. Sin embargo, hoy por hoy se ha convertido en un auténtico desafío. La situación actual nos predispone a la continuidad, primando la seguridad por encima de las metas profesionales. No obstante, es complicado estar seguro de qué es mejor para nuestro futuro laboral.

Difícil decisión la de cambiar de trabajo

A lo largo de la vida laboral, las personas tienen distintas perspectivas, persiguen diversas metas e ideales profesionales; sin embargo, algo en lo que casi todo el mundo coincide es en que lo más satisfactorio es estar contentos y sentirse bien con lo que se hace.

Sin embargo, hay ocasiones en que algunos trabajadores comienzan a dejar de sentirse un aporte en lo que están desempeñando, y surge la idea de cambiar de trabajo, de probar nuevas experiencias laborales. Y llegados a este punto, se presenta un verdadero dilema.

¿Cómo se puede decidir si cambiar de trabajo o no?

Muchas son las razones que pueden hacer que queramos cambiar de trabajo. Sin embargo, antes de concretar el cambio es necesario analizar los pros y los contras de esta medida. Habría que valorar lo que ofrece la empresa en términos de ambiente laboral, desarrollo profesional, salario, horarios, entre otros aspectos. Es una decisión muy complicada, y más ahora, con el contexto actual y la alta tasa de desempleo.

Es fundamental tomar la decisión correcta teniendo claro por qué se está haciendo, para no cometer fallos que puedan hacer que nos arrepintamos. Según una investigación publicada en Harvard Business Review, uno de los principales errores al cambiar de trabajo es basarse sólo en un aumento salarial. “Es una solución a corto plazo, pero no una garantía de éxito a largo plazo”, según señala Robin Abrahams, el autor de dicho estudio.

Por otra parte, resulta necesario analizar las razones del cambio, incluso antes de considerar lo que nos ofrece la nueva empresa. Es importante cuestionarse si esta decisión de buscar nuevos horizontes se basa en un conflicto puntual o con alguien en particular, o quizás tiene que ver con algún problema personal por el que se esté atravesando. Muchas veces una conversación con las personas involucradas o un tiempo de descanso (vacaciones por ejemplo), podrían acabar con la sensación de agobio.

Hay que tener en cuenta que si no se intenta agotar todas las posibilidades para encontrar una solución, y sólo se opta por cambiar de trabajo, se está tomando una decisión simplista y de corto plazo, ya que no asegura que en un nuevo empleo no se vuelva a producir un período de desencanto o de malas relaciones laborales entre compañeros.

Hay casos en los que cambiar de trabajo puede ser necesario y deseable

Distinto es el caso para algunos profesionales que, ciertamente, no tienen otra salida que cambiar de trabajo, por ejemplo cuando ven que son incapaces de desarrollarse profesionalmente o al ver que se vulneran ciertos acuerdos del contrato como remuneración, horarios, cargas de trabajo etc.

Se suma a lo anterior, otros casos como trabajar en algo que no tiene relación alguna con lo que se estudió, lo que genera insatisfacción profesional. Si bien es muy probable que nuestro trabajo no sea lo que esperábamos, ciertamente hay un área o perfil general en el cual queremos desempeñarnos y eso es lo que debiéramos buscar para no tener una decepción profesional más adelante.

Para muchas personas el sueldo es uno de los temas más sensibles y preocupantes al evaluar un empleo; sin embargo, hoy es recomendable valorar otros aspectos, por ejemplo la experiencia o el desarrollo profesional, aspectos que son fundamentales para la organización a la que perteneces y qué podrías ofrecer en caso de integrarte a una nueva”, señala Javier Caparrós, Director General de Trabajando.com España.